Un amigo, un corazón: por qué adoptar ahora un amigo canino



En cierto modo, lo mejor de la vida se disfruta de forma más plena cuando se comparte. Incluso el aprendizaje interno de la vida misma no sería misma si no tuviera resonancia en otro ser, un familiar o un amigo. Y justo es en el tema de la amistad, en donde los pequeños amigos peludos, los perros, nos brindan grandes regalos a nosotros los humanos. 

 

Y si bien la reformulación de las familias y la forma en la que nos relacionamos ha cambiado, el papel de las mascotas también ha pasado a un plano completamente distinto y superior, en donde su compañía ha evolucionado históricamente, hasta ganarse un lugar importante en casa...y en nuestro corazón. 

 

Más allá de esas horas interminables de diversión que nos despejan de nuestros problemas y estrés laboral, estar en compañía de un perrito trae otros cuantiosos beneficios a nuestra vida, tales como combatir la soledad, generar un vínculo afectivo con otra especie y aprender de uno mismo en el proceso, estímulo psicológico para desarrollar nuestras capacidades de aprendizaje, paciencia y compasión, entre muchos otros. 

 

Además, cuando adoptas a un canino, muchas veces le estás dando a ese ser una segunda oportunidad de vida, salvándolo de la muerte, la calle y los malos tratos, y eso suele venir a nosotros de forma transformada, a manera de lealtad, cariño y agradecimiento perruno. 

 

Como todo lo que trae un perro a nuestras vidas camina en un sentido de ánimo, diversión y cariño, esto también implica una reciprocidad de cuidado, pasarla juntos, aprender qué cosas puede o no hacer, disfrutar el tiempo en el que lo entrenas y ser parte del proceso y evolución de cada uno. 

 

Uno de los aspectos a tomar en cuenta respecto a su futuro hogar, tu departamento, es que se debe procurar un espacio suficiente, amplio y que él o ella puedan reconocer como suyos, en donde esté su colchón, casita o área en donde dormirá. Así mismo debe ir reconociendo su momento y zona para hacer sus necesidades y los de su comida. Así será más fácil que se procure una óptima armonía. 

 

Recuerda que el cariño, el espacio y el tiempo de calidad son claves: socializar con vecinos en áreas comunes, amenidades, así como conocer y olfatear a otros canes del desarrollo en donde vives o vivirás es muy importante. Acarícialo frecuentemente, alimentalo en horarios fijos (sólo lo necesario) y recuerda que la repetición y los premios por buen comportamiento hacen al maestro. 

 

La pandemia ha puesto en relieve por qué ser empáticos y mantenernos unidos viene a sumar y nos hace más fuertes para enfrentar las adversidades. Y ahora sí, con un nuevo amigo, esa resiliencia será mayor; es momento de recibir al nuevo integrante de la familia, uno que será único y para toda la vida. Sonríe, ahora tu vida es aún más feliz.